¡Si se puede!

27.05.2019

Sí, claro que se puede. Tras los mejores minutos de juego del Hospi en el partido de ayer en lo que concierne a fútbol ofensivo, el Nuevo Mirador no las tenía todas consigo mismo. Es ahí cuando la importancia de tener ese jugador 12 que tanto presumían salió a rescatar a su equipo. Los nuestros supieron sufrir cuando todavía estaban adaptándose a todo lo que el rival les exigió en los primeros 46 minutos de encuentro, sin pasar demasiados apuros. Una ocasión entre los tres palos para cada equipo y a penas tres llegadas con cierto peligro para cada uno también. El rival como ya describía Jonathan Risueño, nos exigía mucho a través de las dos alas y un Antoñito que hizo gala de su desequilibrio entre líneas. De sus botas nació la mejor ocasión en la primera mitad con un disparo duro a la cepa del palo que supo despejar Aliaga. El ritmo del partido en la primera mitad corrió a cargo de los Algecireños que por contra notaron el desgaste los últimos quince minutos de la primera mitad, donde ya las ideas no afloraban. Por contra el Hospi estuvo listo y supo esperar a que las aguas apaciguaran.
Primeros 25 minutos de la segunda mitad que llaman al optimismo. Si en la primera mitad el equipo estuvo muy bien defendiendo en bloque bajo, pese a no ser lo trabajado durante la semana, el Hospi necesitaba dar un paso adelante si quería sacar algo positivo ayer en el Nuevo Mirador.

¡Vaya si lo hizo! Los Algecireños se vieron sorprendidos con un Hospi más estirado que pasaba a estar en bloque bajo en la primera mitad, a pasar a jugar en campo contrario e infringir minutos de sufrimiento a los locales.Hasta tal punto que la hinchada local empezaba a desesperarse con los suyos y empezaron a escucharse las primeras críticas hacia los suyos.Hasta 3 ocasiones claras se pudieron contabilizar a favor de los nuestros, pero no logramos materializarlas. El Algeciras C.F pasaba por sus peores minutos, pero la máxima del fútbol se nos vino en contra. El que perdona, lo acaba pagando. Después de pasar veinte minutos en la esquina del cuadrilátero fajándose, los cambios y las consignas desde la esquina lograban hacer salir al púgil de estar contra las cuerdas a sacar una buena mano y hacer que la grada despertara.

Un disparo lejano de Antoñito que nuevamente hacía lucirse a Aliaga despertaba al equipo y a la grada, junto a un Tote que salía del banco fue una bocanada de aire fresco para los locales. A partir de ahí el Hospi ya no lograba conectar con la zona ofensiva y las tornas cambiaron. El Hospi tras 80 minutos muy serio, primero Juste en una perdida ante Tote que casi propicia el 1-0 y poco después uno de los mejores del partido Cristian Gómez con un pase errróno interceptado por Tote, esta vez si lograba conectar con Antonio Sánchez para lograr hacer el 1-0. El Nuevo Mirador se venía abajo, jarro de agua fría para todos los que estábamos allí. Otra vez la mala suerte hacía gala y se cebaba con los nuestros. La rabia y la impotencia afloraban de nuevo en todos los que estábamos allí... De fondo el Nuevo Mirador gritaba de pie el "Si se puede" que justo un año antes escuchaba en la Salera. Esta vez no está todo dicho ni muchos menos y si en la Salera ellos pudieron y ayer el nuevo Mirador también, la semana que viene el estadio Municipal de L'Hospitalet debe y sobre todo puede darle la vuelta a esta eliminatoria. Pues sí, por que no decirlo, ayer sentí envidia sana de ver una afición que lograba sacar a su equipo de las cuerdas. Nos toca decir la nuestra y llevar a los nuestros en volandas desde ya. 

Quedan 6 días para el partido más importante del año y esto solo lo sacamos estando juntos.

Carlos Bautista