Cambio de imagen

15.04.2019

Hoy en día el mundo está en una constante de cambios de todo tipo, los expertos dicen que en nuestra vida laboral, cambiaremos hasta seis veces de trabajo. Cambiamos de pareja, cambiamos incluso de ciudad, y a veces hasta de imagen.

El Hospi llegaba al Guinardó con un cambio en el banco, Jonathan Risueño se convertía en el entrenador del primer equipo, tras la destitución de Xavi Molist. Todo maestrillo tiene su librillo dicen, no?

Risueño en su presentación ya dijo que iría cambiando matices en el equipo, adelantaba que se iba a ver a un Hospi más directo, un juego más vertical y que poco a poco se iban a ver cambios.

 Primer partido en la era Risueño y empiezan a verse cambios más rápido de lo que todo el mundo se esperaba. Uno de los cambios más llamativos, es la inclusión de David García en la punta de ataque, otro de los cambios, es el de prescindir del juego con extremos. Se apuesta por un 4-4-2 en rombo y el cambio más significativo y que explica el primero de ellos es el juego directo.

La primera parte la consigna era clara, balón en largo y que el almirante David García o bien se las quedase y empezar el juego de ataque a raíz de la segunda jugada, o que las peinase para que tanto Alfonso como Vinicius corrieran al espacio. Cambio drástico en lo que llevábamos de competición en cuanto a la intención de juego.

Se logró tener ocasiones y aprovechar en una de ellas para adelantarnos en el marcador. Por contra no teníamos el control del partido y el equipo se partía en dos, cosa que el rival supo aprovechar con su juego interior creando superioridades para trenzar una buena jugada en profundidad para empatar.

La segunda parte el Hospi pudo sentenciar el partido cuando tuvo más balón y conseguir entrar por banda con buenas asistencias al área, un palo y en la segunda Alfonso logra volver avanzar al Hospi. Pero nuevamente se vuelve a entrar en un partido sin control, de idas y venidas con el equipo otra vez partido y el rival haciendo daño con su juego interior, hasta que llega el empate de nuevo. Los últimos minutos el Hospi con más corazón que cabeza está cerca de hacer el tercero con testarazo de Juste, y el rival también logra meter el miedo en el cuerpo.

Un combate donde los dos púgiles soltaban manos y que lograse impactar al otro se iba a llevar el combate con un posible KO. Un punto que no te deja con buen sabor de boca, muchas dudas y ahora ya no dependes de ti mismo para lograr el campeonato de Liga.

Sin duda habrá que seguir luchando hasta el final y confiar en que Risueño y su cuerpo técnico junto con la plantilla logren sacar esto adelante.

CARLOS BAUTISTA.