Castillo de naipes

20.11.2017

Tres partidos sin conocer la victoria, eso es lo que lleva el Hospi de Xevi Molist. El Espanyol B se distancia ya en 14 puntos y Ascó consigue meterte un punto más, el grupo perseguidor consigue recortarte aquel colchón de puntos y ya te pisa los talones.

Todo esto en medio de unas dudas que vuelven a florecer en el seno de los socios y seguidores del club, y todos quieren explicaciones.
Se ha pasado de dar un paso adelante en Sant Feliu, reafirmarlo con remontada ante la Pobla, caer con dignidad en el feudo del líder y hacer muy buenos 70 minutos ante el Ascó que pese a empatar las sensaciones no eran malas, el equipo seguía en esa linea ascendente.

Esta jornada se ha venido el castillo de naipes abajo, un equipo sin ideas, no supo ser profundo ni hacer daño al rival. Control del balón en zona de poca trascendencia y un ritmo lento de circulación de esférica.

Los factores del fútbol se sumaron, esa mala versión del Hospi, con dos lesiones de jugadores destacados y decisiones arbitrales dudosas.

Pero más allá de todo lo que concierne al partido, es la desilusión y cabreo de esa masa social que esperaba ver a su equipo este año jugar y convencer, volviendo a disfrutar aunque fuese en tercera después de confeccionar una gran plantilla pese a la situación económica que atraviesa el club.

Y es que van 16 jornadas y el discurso no convence. Se espera más autocrítica y exigencia, por parte del cuerpo técnico, que no aparece y eso desconcierta. El objetivo al principio de temporada era jugar bien al fútbol y entrar en Play off, seguimos dentro de los 4 puestos que dan opción a ese Play off pero la dinámica del equipo no convence.

Desde el cuerpo técnico se transmite calma, la dirección deportiva y directiva están en la misma linea.


Queda mucho por disputar y por mejorar, pero se antoja indispensable reflexión y auto crítica, seis días para empezar a convencer a esa afición fiel de que esto se va a sacar adelante y este equipo tiene mucho que decir, viene un equipo que huele la sangre y querrá medir dónde se encuentra ante todo un Hospi que tiene bajas, y a una afición dolida después de la última imagen ofrecida.