CE L'Hospitalet - Vilafranca FC

26.11.2019

El pasado sábado llegaron otros tres puntos en casa, 3 puntos que sirvieron para certificar el liderato, ya son 5 puntos sobre el segundo, tercer y cuarto clasificado.


El Vilafranca salío al campo sin su referencia, sin su máximo goleador: Xavi Civil, con Oribe y Josep Ramón esperando los huecos a espalda de centrales para correr. Sin embargo, el hospitalet, este partido, lo tenía dominado ya que Eudald salió como central izquierdo en el 11. Diego como lateral derecho y Miquel Jaume como lateral izquierdo con toda la banda para él.

El partido comenzó con el mismo planteamiento de los de Risueño, lo único que cambiaba eran los nombres. Por dentro se juntaban de los mejores nombres de la categoría para hacer mover el balón con fluidez y generar un ritmo alto para llegar balones a la banda. Salinas se descolgaba, Cristian Alfonso abandonaba banda izquierda y Gómez y Canario responsables de la medular. El Vilafranca tan solo dispuso de un centro lateral que Josep Ramón cabeceó fuera en área chica prácticamente. El hospi volvió a hacer salida de balón de 3, conectando rápidamente con Gómez y sino la conducción Eudald salvaba la primera línea de presión rival. El hospi era claro poseedor de balón llevando el peso del partido. El Vilafranca renunció a la presión alta, achicó espacios en propio campo para no sufrir y ajustó marcas en balones parados después de la clara ocasión de Salinas tras un rechace en un córner. Los de la franja rondaban cerca del gol pero no subía al marcador.

La segunda parte empezó igual, con el mismo guión salvo que, a los 7 minutos, Cristian botó una falta directa colocando el balón imposible para el portero. Golazo. 4 minutos después tuvo que marcharse debido a molestias tras un choque. Justo antes, Xavi Civil entró para cambiar el devenir del partido, con ello el Vilafranca tenía ya a su referencia arriba para colgarle balones y éste la aguantara y creara juego de espaldas. Los visitantes se desplegaron, se desperezaron para tener más presencia en campo rival. El peligro visitante venía por la incertidumbre del marcador, pues no creaban muchas ocasiones de peligro gracias a que Fornés (entró por un agotado Miquel Jaume) y Parera (muy atento a las anticipaciones) hicieron un gran trabajo, aparte Diego se pegaba mucho a Parera, casi como un tercer central. La tranquilidad llegó en el 83 cuando Ton cogió el balón en campo propio y, como el correcaminos, enlazó una conducción hasta pisar área rival y darle el balón a Moha para que la empujase a placer. 2-0 y la incertidumbre se acabó. Posteriormente, ambos equipos realizaron el último cambio (el Vilafranca hizo el primero en la primera parte por lesión) para así, acabar el partido