Control es paraíso

29.01.2019


Dignísimo rival el que pasó esta jornada por el Municipal, un Granollers que ya me gustó en la primera vuelta donde no nos puso las cosas fáciles.


Ahora sí, llegó la primera jornada donde podíamos defender el liderato e incluso incrementar la distancia con el segundo clasificado que jugó el sábado. Mañana soleada con una temperatura que daba tregua a los días pasados que hizo tener una entrada discreta en el municipal.


Volvía al once Cristian Gómez formando ese doble pivote de quilates con Javi Lara y el ya reconocible 4-4-2. Primera parte que para mí ha sido de las mejores que recuerdo y no por ser una apisonadora si no por tener ese tempo y esa paciencia para generar buen juego por momentos, quitarse la presión del rival y hacerte con el balón.


El Granollers vino a intentar ser protagonista, a quitarle el balón al Hospi, algo que está a la altura de pocos rivales este año y en los primeros minutos logró incomodar al Hospi y tener algo más el balón. Algo imprecisos y a veces precipitados, los nuestros no conseguían dominar y si no tenemos control no somos nosotros. Si algo tiene entre muchas otras virtudes este equipo, es que cuando el partido se convierte en idas y venidas, algo que no nos beneficia, siempre hay diálogo entre los nuestros para dar un paso a la serenidad y coger la manija del partido. Y es ahí donde tanto Gómez como Lara vuelven a aparecer y con ellos el balón circula a otra velocidad y con otro sentido.

Mención aparte la conexión Alfonso-Gómez que hizo abrir la lata, que me hicieron levantar del asiento y ponerme las manos en la cabeza.
Somos unos afortunados en tenerlos con nosotros, siendo dos jugadores que marcan diferencias.

No se pudo sentenciar en la primera parte con claras ocasiones y se llegó al tiempo de descanso. 

La segunda parte volvemos a no tener ese tempo en el centro del campo y el Granollers nos gana el centro del campo e incluso tiene la posibilidad de empatar el encuentro. La entrada del Almirante David García nos devolvió el control del partido y tuvimos opciones de sentenciar el partido. Al Granollers le costaba circular, mientras el Hospi está mejor jugando con un rombo en el medio campo. Buena maniobra de Xavi Molist que no vino acompañada con el acierto en varias llegadas al área.

Otro partido más con la portería a cero, y otra victoria en casa que junto con los pinchazos de nuestros perseguidores, hace que sea una jornada redonda.

La próxima semana visitamos un campo con mucha historia ante una Fundació Esportiva Grama muy necesitada de puntos. Estoy seguro que los valientes de Llagostera estarán de nuevo al lado de los nuestros.