Exigirse para crecer

14.10.2018

Se cumple con el objetivo principal, los tres puntos y recortar diferencias al Prat que hasta esta jornada era el líder. Pero las sensaciones no son del todo buenas, las caras largas de los jugadores y las declaraciones posteriores del míster Xevi Molist son sintomáticas. El equipo esta vez tuvo más acierto de cara a portería que la semana pasada en Castelldefels pero continua sin acabar de convencer en juego y sensaciones.

Unos primeros minutos donde se combinaba bien, se lograba tener el partido controlado y hacer dos buenos goles desde larga distancia. Pero no se logra mantener en el resto de partido esa superioridad y se cae en el conformismo y en el exceso de confianza en que el partido está sentenciado y los tres puntos amarrados.

Los rivales sacan amor propio e intentan seguir vivos en el partido, logran crearnos peligro y ciertas dudas en el juego. Algo que les hace creer en que sí pueden hacernos daño, ahí es cuando perdemos por momentos la manija del juego y empiezan las pérdidas de balón, nos cuesta demasiado volver a poner calma y tener más balón que el rival.

Lo positivo aunque pueda parecer extraño para el que no sepa de qué va esto y vea el marcador a favor, es que los jugadores no se contentan con la imagen ofrecida. Ellos son los primeros que saben que deben dar mucho más y mejorar cuanto antes.

Pasamos por una racha de juego que no es lo que se espera, pero sí que hemos visto buenos partidos, hay que trabajar para lograr volver al buen juego y sensaciones.

La próxima semana nos llega una buena piedra de toque frente al Vilafranca, los jugadores lo saben y que mejor momento para dar un golpe en la mesa para enterrar esas dudas.

Carlos Bautista.