Juntos somos imparables

20.01.2019

Golpe en la mesa, victoria de prestigio... llámenle como quieran, ayer el Hospi logró la victoria y ahora si el liderato hasta que ellos quieran.

Todo el mundo sabía lo que nos esperaba, un partido de áreas, de lucha, de intensidad, donde los errores se pagarían caros. El típico partido donde se suele decir que toca ponerse el mono de trabajo y apretarse los machos.

Nada nos acompañaba, dimensiones del terreno de juego, estado de la hierba sintética y estilo de juego del rival. Pero si que nos acompañaban los nuestros, un bus y varios coches particulares de socios e hinchas ribereños que estaban dispuestos a estar al lado del equipo. Lo hablaba Xavi el lunes en nuestro programa, "que se sumen los máximos posibles, los jugadores lo agradecerán y lo darán todo por la gente que se desplace". Me atrevería a decir incluso que igualábamos en número a la parroquia local o cerca estábamos. Ver banderas de nuestras peñas y rostros conocidos te llena de orgullo.

Minutos finales y Christian Alfonso convierte el penalti, los 10 jugadores de campo y el banquillo corren al córner y se funden en abrazos con su gente celebrando el gol. Tras el pitido final se vuelve a repetir la misma estampa, unos y otros se aplauden y hacen una bonita piña celebrando los tres puntos y el liderato.

Lo de hoy nos tiene que servir para ver que, de aquí al final de temporada, si queremos lograr el objetivo, el equipo nos va a necesitar cada semana. Juntos somos mucho más fuertes y el que quiera tumbarnos va a tener que sudar sangre.

CARLOS BAUTISTA.