La hora D

26.02.2018

Jornada 1 después de Perder al comandante Pedro Manzi en el frente. El equipo pierde un referente, el matador que venía abriendo la lata en los últimos encuentros, que te da la seguridad de poder avanzar líneas de fuego e ir dejando rivales por el camino.


Tener un goleador de ese calibre no puede todo el mundo presumir de ello, está claro que si le preguntas a la mayoría de equipos, prácticamente todos querrían tenerlo. Pero ya lo avisó Xavi Molist, "prefiero tener 4-5 jugadores que hagan goles que depender de 1" y ese momento ha llegado.


El Hospi, si presumía de algo esta temporada, era de tener muchos jugadores que podían hacer goles, de hecho solo quedaban dos hasta firmar los tres refuerzos invernales, sin haberse estrenado.
Pero la situación cambió cuando el comandante Pedro Manzi terminó de acoplarse al equipo y junto con el cambio de sistema encontró su mejor versión. El equipo encontró en Manzi el hombre gol, todo fluía, pero la mala suerte aparecía en forma de lesión y dejaba tocado y herido al comandante en la batalla contra el Prat.


Era la hora de que los Ripoll, Velillas, Canario, Cristian Alfonso y Agi siguieran con las misiones en el frente y continuaran derribando rivales.

Este fin de semana tocaba conquistar els Canyars ante un rival que iba ha atrincherarse atrás y poner la victoria muy cara. Salían los pequeños de inicio, con juego asociativo y desequilibrio en la frontal. La misión era clara, intentar derribar al rival desde la lejanía si no se encontraban los espacios. Y así fué, el 0-1 de Canario vino en un disparo desde la frontal, pero el equipo no tuvo más mordiente y no supo explotar ese recurso, estuvo a punto de conseguirlo de nuevo en otra doble ocasión de Canario y Velillas.


Llegadas con algún tímido disparo de Velillas, que volvía al once inicial, y que se vació en los minutos que estuvo en el verde. Ripoll no tuvo su día y se le vio falto de ideas a la hora de acabar de tomar decisiones en los metros finales.

Entonces llegó la apuesta de Xavi por Draman, el míster que previamente había apostado por Alfonso y por Agi, metía la pólvora que le quedaba en el banco. Draman el fichaje con más nombre de lo que había llegado en Enero, tenía los últimos minutos del partido para demostrar que quiere recoger el guante de ser el sustituto del comandante Manzi. Voluntarioso, peleándose con la defensa e incluso con los colegiados, demostró tener hambre pese a los pocos minutos que lleva disfrutados en el Hospi. Jordi Martínez en la visita a nuestro programa pedía calma y paciencia a la afición con Draman.

Pero quién sabe, si ya ha llegado la hora D.

Carlos Bautista.