Luz verde

15.08.2017

La salida en muchas pruebas la da una luz verde, es el inicio de una larga prueba en esta ocasión. Son 38 partidos que te acaban colocando donde mereces, si eres muy regular acabas en lo más alto, y te abre la posibilidad de jugar 2 más y conseguir el ansiado ascenso, si no, pues se convierten en 6... Pero para esto quedan muchos meses de trabajo duro por delante.

 Pues bien, esa luz verde alberga un proyecto ilusionante que tiene como objetivo primero entrar en play off,  después el ascenso a la que es su categoría histórica en su 60 aniversario. Todo ello en una situación económica que casi ha estado a punto de hacer desaparecer a la entidad. 

Esta situación ha hecho que el presupuesto no sea de los más altos de la categoría, y que ha hecho que Jonathan Risueño se las haya tenido que ingeniar, para conformar una plantilla competitiva que le diese opción a luchar por el objetivo marcado.

 Nuevo reto para Jonathan, que cuenta con la confianza de la directiva después  que en su primer año se quedara cerca del objetivo que era conseguir la permanencia y envuelto en críticas por su gestión. Para capitanear este proyecto se ha decidido contar con un míster joven pero con mucha proyección, Xevi Molist y su segundo un ex de la casa, Jordi Martínez. 

Siempre se dice que hay que dar oportunidades a técnicos jóvenes, que están muy preparados y vienen con mucha ilusión. El Hospi vuelve a apostar este año por ello, después de que el año pasado lo hiciese con Ismael García y no diera el resultado esperado.

 Xevi Molist como jugador tiene una amplia experiencia y ha jugado  tanto en segunda A, segunda B, tercera división e incluso en la primera división Suiza. Como míster no tiene una amplia experiencia pero viene de hacer un gran año en primera catalana con el Horta, donde ha conseguido en su segunda temporada en el primer equipo, hacerlo campeón consiguiendo hacer un gran fútbol. Xevi como se suele decir en el argot futbolístico "mamó" el fútbol de toque en can Barça y el es un fiel defensor.

 La apuesta del Hospi es por el buen fútbol, el del balón por abajo, ofensivo y atractivo. Cuando un equipo es prácticamente  nuevo y solo mantiene 3 piezas de la temporada anterior, y la apuesta futbolística a muchos jugadores en sus anteriores equipos no la desarrollaban, se necesita tiempo y trabajo para asimilar nuevos automatismos y sobre todo paciencia... eso que a veces tanto cuesta tener en este mundo del balón.