Sin juego exterior, ataque previsible

08.10.2018

Amanecía el día en la población marinera nublado y con notable bajada de temperaturas con el típico día ahora sí de octubre.

Cambios de estación que suelen afectar al rendimiento del día a día hasta que el cuerpo y mente se acostumbran. Pues parece que al Hospi le ha pasado factura, en un día que por momento estuvo pasado por agua, que el sol aparecía y desaparecía, para volver a caer algo de lluvia. 

Así fue el partido del Hospi, por momentos iba y por otros perdía la idea con la que llevaban toda la semana preparando el partido. El rival tenía claro lo que tenía que hacer y le salió perfecto, juntar mucha gente por dentro para que el Hospi no estuviese cómodo meter tres centrales para maniatar a Cheikh y esperar sorprende o bien a balón parado o en alguna contra con Jordi Cano.

El Hospi se atragantó en su intento de atacar por dentro, justo lo que quería el Castelldefels y no aprovechar las bandas y hacer el municipal dels Canyars más grande, con la posibilidad de encarar o jugar al espacio con dos jugadores desequilibrantes tanto Christian Alfonso y David Jiménez elegidos para ello.

Pocas veces se explotó ese recurso y las veces que se hizo vinieron las mejores oportunidades con centros laterales.

La segunda parte empezó diferente, el ataque fue más dinámico y las llegadas empezaron a llegar, el juego exterior ahora sí fue más protagonista y Salinas apareció más entre líneas para combinar por dentro para acabar por fuera.

Pero fue un espejismo como el sol ayer en Castelldefels. El conjunto local dio un paso adelante y pudo quitarse esa presión he incluso en algunos momentos hacerse con el balón y hacer retroceder al Hospi.

Situación que junto con constantes cortes de juego,  logró sacar del partido al Hospi y hacer que las prisas empezaran a aflorar.

Aún así se estuvo cerca en varias ocasiones de hacer gol, pero también se estaba descuidando la retaguardia y en una perdida en el centro del campo propició que el plan establecido por Miki Carrillo se llevará a puerto y consiguieran adelantarse.

Se volvió a repetir el mismo guión que el día de la Fundació Grama en casa, el rival logra que nuestro juego sea previsible y consiguen defender cómodos.

Sin duda tenemos muchos recursos como equipo para lograr que estos partidos no se no atasquen y lograr imponer nuestra idea.

Recordemos que es la primera derrota y llega en la jornada 9 con el equipo instalado en la parte superior de la tabla.

Toca corregir y resarcirse la próxima semana en casa frente al Santfeliuenc, de todas las derrotas se aprende.

CARLOS BAUTISTA.