Terrassa CF - CE L'Hospitalet

06.01.2020

El regalo de Reyes llegó de forma adelantada para los aficionados de L'Hospitalet, 0-1 en el campo del líder y rompiendo los grandes números que el Terrassa, hasta ese momento, tenía en casa, 8 de 8 en casa.

El partido fue una constante de pregunta y respuesta desde ambas áreas técnicas. Xavi Molist se decantó por una presión alta con 3 arriba que pusieron en jaque a la defensa de Jonathan Risueño. Durante los primeros 30 minutos, el juego se desarrollaba en el campo de l'hospi, los de la franja no eran capaces de conectar con su delantera, Ton se encontraba bien marcado por las coberturas de Pelegrín. Los visitantes se defendían como gato panza arriba de los balones laterales que continuamente los egarenses mandaban. La idea principal en ataque de los locales era la búsqueda de balones en largo a la espalda de Reina para que Kilian rompiese y aprovechase su potencia, para ello Arranz caía a la banda contraria juntándose con Jaume Pascual y Alex Fernández, el cual era responsable de lanzar hacia banda contraria. Destacar en estos minutos la labor de Fornés, el cual tuvo que luchar cuerpo a cuerpo con uno de los mejores jugadores: Arranz, además completó numerosas jugadas de gran técnica defensiva. La primera parte iba muriendo y el hospi se empezaba a alejar de su propia portería para ir creciendo.

En la segunda parte, Eudald dio la primera señal de peligro -ayudado por el meta rival- con un disparó que se le complicó al portero y su rechace con los puños dio en el palo. Sin embargo, el signo del partido no cambió hasta la entrada de Teije por Vinicius. Hasta ese momento, el Terrassa seguía con los balones cruzados a la espalda de los laterales para la entrada de los extremos. La mayoría de estas jugadas morían en córner, las cuales eran rematadas sin peligro. Tras la mencionada entrada de Teije, el delantero neerlandés empezó a ganar balones aéreos dándole el oxígeno necesario al equipo para salir y que los balones le llegasen en condiciones a Ton. La llegada de Ton al sector derecho les dio metros ofensivos al equipo y a él templanza en el juego, ya que le permitió encarar con mayor facilidad. Los locales empezaron a perder gas, sobre todo, Alex Fernández que ya no estaba tan presente en el juego y sus recortes ya no eran tan ágiles como en la primera parte; el medio ya no presionaba como antes y Ton empezó a buscarle la espalda a su par, Viña. Miquel Jaume entró por Canario. Gómez tuvo más el balón, cogió la batuta del equipo notándose especialmente después del gol anotado por Diego. Antes del 0-1, Teije remató un centro que acabó rozando el palo. El gol vino, curiosamente, de un saque de esquina no rematados -de los pocos- por el Terrassa. El hospi montó una rápida contra que en dos toques dejó a Diego solo frente al portero, definiendo de una forma poco ortodoxa pero, al final de cuentas, subió al marcador. Durante los últimos 10 minutos de partido, los de Risueño gozaron de ocasiones claras de gol que no materializaron: Ton, Eudald y Teije por dos.