Todos suman

30.09.2018

Semana en el que el bueno de Javi López causaba baja y volvía a su anterior club, el Manacor.


La plantilla del primer equipo volvía a perder un efectivo, este vez no era por lesión de larga duración, pero era a igual efecto. Seguramente pueda parecer un motivo para preocuparse a largo plazo, pero con margen de poder volver a sumar efectivos.


Por el momento el equipo está consiguiendo unos números que invitan al optimismo y no hace pensar en que la plantilla sea corta. El equipo está enchufadísimo, Xavi Molist está sabiendo gestionar la plantilla y eligiendo bien en función del rival y del campo.

Esta semana una muestra más de que todos los jugadores van a ser importantes a lo largo de la temporada y todos van a tener su momento. Importantísimo el aceptar el rol que a todos y cada uno les toca adoptar.


La semana pasada en el programa uno de los jugadores que deben ser importantes este año, Christian Alfonso, que no está siendo titular, aceptaba que ahora lo tenía complicado por que la revelación de la temporada Ton Ripoll estaba en un gran momento y él debía trabajar duro para poder aprovechar los minutos que le diese el míster.

Bien, pues este pasado domingo en un campo complicado como era el de la energía, habían cambios en el once, concretamente salía de inicio el Almirante David García por David Jiménez y con el consiguiente cambio de dibujo.

Y vaya si fue clave la participación del Almirante en un campo donde el juego aéreo iba a ser determinante, y la recuperación de esas segundas jugadas. El Almirante se maneja como nadie en este tipo de partidos y acaba siendo el dueño del centro del campo.

El sacrificio y la solidaridad son innegociables en este equipo, dónde hay auténticos peloteros, pero cuando hay que enfundarse el mono de trabajo se ha visto que no se le caen los anillos y luchan como el que más.

Últimos minutos y Xavi vuelve a hacer un movimiento que iba a ser determinante en el desenlace, daba descanso al killer Salinas y daba minutos al incansable Miquel Ripoll que devora los minutos que le dé el míster. Qué importante es tener jugadores con tanto compromiso, que siempre lo deja todo sean veinte, treinta ó diez minutos, y ese sin duda es el jugador Mallorquín.


El partido se había puesto para él, para un murri del área que muerde los tobillos de sus marcadores y que sabe sacar petróleo de segundas jugadas o jugadas embarulladas en las inmediaciones de la portería local. Y así fue, un rechace que le caía escorado en el área grande y supo sacarle un penalti al defensor que llegó tarde al regate de Rigol.


No con todo esto, él mismo cogió el esférico y pidió lanzar el penalti en un acto de personalidad y confianza en sí mismo, gol y tres puntos importantísimos para consolidarnos en la zona alta.

Sólo había que ver la piña que se organizó en la banda entre los jugadores que estaban en el verde y todo el banquillo, celebrando el gol y posteriormente la victoria con los aficionados desplazados. Este sin duda es el buen camino.

CARLOS BAUTISTA.