Volver a empezar

18.11.2018

La semana pasada se tocaba fondo en el nou Sardenya sí, todo el mundo estaba quemado con la situación del equipo que seguía hundiéndose y salía de los puestos de play off.

Seguramente el partido de ayer, a priori, no serviría para dar por sentado ese estado de "crisis" en cuanto a resultados como en juego y sensaciones del equipo. Nos enfrentábamos un equipo que está abocado al descenso si no cambia mucho su panorama, que en los primeros minutos encajaba dos goles rápido y además perdía un hombre por expulsión.

Pero como bien decía el míster, "no dejan de ser tres puntos, hemos trabajado toda la semana para tener una buena victoria, es cierto que no pensábamos que iba a ir todo tan bien,pero tampoco es fácil hacer once goles en esta categoría". Y ahí, hay que destacar y valorar aspectos diferenciatórios con respecto a los últimos partidos y me atrevería a decir que en otros partidos de esta temporada.

Desde el inicio, el equipo salió intenso, decidido a ir a por el partido e infringir el ritmo que le interesaba.

Otro de los aspectos que me gustaría destacar es la presión tras pérdida y el posicionamiento del equipo que salió alto. A destacar también el juego exterior, dos extremos bien abiertos que en más de una ocasión ganaban línea de fondo y dieron más profundidad al equipo.

Pero en lo que más deberíamos hacer hincapié de ahora en adelante, que el propio Molist destacaba, es que el equipo estuvo los noventa minutos a tope. En muchos partidos el equipo se ha llegado a desconectar cuando ha visto encarrilado el encuentro y ha dejado entrar al rival en el partido. Ayer el equipo dolido en el orgullo (es una buena señal) no quiso levantar el pie del acelerador y con mucho respeto eso sí, quiso gustarse y soltar amarras.

La próxima jornada debe de seguir con la misma garra y entrega con una sola idea, que no debe ser otra que traer los tres puntos, seguir cogiendo autoestima y confianza.

CARLOS BAUTISTA.